El arte misterioso del gato (1).
Existió en Japón un
samurai llamado Shoken, el cual continuamente era molestado por una rata
furiosa que vivía en su casa. La rata era tan temeraria que salía de su
escondite aún durante el día, haciendo toda clase de estropicios. Shoken
hizo que su gato favorito fuera por ella, pero esta rata no era igual a las
demás, y después de derrotar al gato, escapó dando chillidos. El espadachín
entonces solicitó la ayuda de algunos gatos vecinos, cuya habilidad y
valentía para cazar ratas eran notables. Todos juntos fueron soltados contra
la rata, pero ésta, agazapada en un rincón, los miró aproximarse y
furiosamente los atacó uno tras otro. Los gatos, aterrorizados, emprendieron
la retirada.
Desesperado, el
maestro trató de matar a la rata por él mismo y tomando su espada de madera,
fue por la ella, pero cada esfuerzo del experimentado espadachín era
infructuoso, pues la rata evadía su espada tan ágilmente que parecía volar
por los aires como un pájaro. Antes que Shoken pudiera seguir sus
movimientos, la rata ya había dado un brinco portentoso sobre su cabeza.
Sudando copiosamente el espadachín finalmente decidió darse por vencido en
la cacería.
Como último recurso,
envío por un GATO vecino, ampliamente conocido por su misteriosa virtud como
el más hábil caza-ratas. El GATO no parecía de ningún modo ser especialmente
diferente de los otros gatos que habían sido invitados para combatir a la
rata. Aun no creyendo en el GATO, el espadachín le permitió ir al cuarto
donde se encontraba la rata. El GATO fue quieta, lenta y sigilosamente, como
si no estuviera enterado de las escenas inusuales que habían tenido lugar en
el cuarto. La rata, sin embargo, ante su proximidad y extremadamente
aterrorizada, permaneció inmóvil y estupefacta en un rincón. El GATO casi
descuidadamente fue por la rata y volvió trayéndola por el cuello.
Esa noche, todos los
gatos que habían participado en la cacería de la rata, tuvieron una gran
sesión en casa de Shoken, y respetuosamente pidieron al gran GATO que tomara
el sitio de honor. Le hicieron profundas reverencias y dijeron: “Todos
nosotros somos notables por nuestro valor y astucia, pero nunca creímos que
pudiera haber tan extraordinaria rata en el mundo. Ninguno de nosotros
pudimos hacer nada contra ella hasta que tu llegaste; ¡y que fácilmente te
llevaste la tarde!. Queremos que divulgues tus secretos para nuestro
beneficio, pero antes, permítenos mostrar cuanto sabemos cada uno de
nosotros acerca del arte de cazar ratas”.
El gato negro vino al
frente y dijo: “Yo nací en una familia reputada por su habilidad en el
arte. Desde mis primeros días, me he entrenado con vistas a convertirme en
un gran caza ratas. Puedo saltar sobre obstáculos de más de dos metros de
alto; se como deslizarme a través de agujeros pequeños por donde solo cabe
una rata. Soy diestro en ejecutar toda clase de acrobacias. Soy tan astuto
que hago que las ratas piensen que duermo, pero se como golpearlas tan
pronto como están a mi alcance. Aún las que corren sobre las vigas, no
pueden escapar de mi. Es realmente una deshonra que me haya retirado esa
rata vieja hoy”.
El GATO, gran
veterano dijo: “Lo que has aprendido es la técnica del arte, tu mente
está siempre consciente de planear como combatir al oponente. La razón por
la cual los antiguos maestros desarrollaron la técnica, es para
familiarizarnos con el método apropiado de realizar el trabajo, y el método
es naturalmente simple y efectivo, incluyendo todos los puntos esenciales
del arte. Aquellos que siguen al maestro fallan en alcanzar su principio por
estar tan ocupados en mejorar sus destrezas técnicas y habilidades
manipuladoras. El fin es alcanzado, y la destreza logra su más alta
eficiencia, pero ¿cuanto vale todo eso? La destreza es una actividad de la
mente, no hay duda, pero debiera estar en concordancia con EL CAMINO. Cuando
éste último es menospreciado y solo la destreza está en la mira, hay
desarmonía y se está propenso a la derrota. Esto debe ser muy bien recordado
en el arte del combate”.
El gato tigre avanzó
al frente y expresó su punto de vista así: “Para mi, lo que es importante
en el arte del combate es el espíritu ( Ki ); yo me he entrenado mucho en su
cultivo y desarrollo. Estoy ahora en posesión d un espíritu muy fuerte, el
cual llena totalmente el cielo y la tierra. Cuando enfrento a un adversario,
mi imponente espíritu está sobre él, y la victoria es mía, aún antes de
empezar el combate. No tengo un esquema consciente de como utilizar ciertas
habilidades técnicas, pero ellas vienen a mi espontáneamente, de acuerdo a
los cambios en la situación. Si una rata se encuentra corriendo sobre una
viga, yo solo la miraría intensamente con todo mi poder espiritual, y ella
es seguro que caería por sí misma de la altura y sería mi prisionera. Pero
esa vieja y misteriosa rata se movía libremente sin emitir ninguna sombra.
La razón me abandona”.
La réplica del gran
GATO fue así : “Tu sabes como sacar lo máximo de tus potencias psíquicas,
pero el simple hecho de que seas consciente de ello, trabaja contra ti; tu
fuerte psique se mantiene opuesta a la de tu adversario, pero tú nunca
estarás seguro de que la tuya sea más fuerte que la de él, por esto es que
siempre hay una posibilidad de que la tuya sea superada. Tu podrás sentir
que tu psique activa y vigorosa llena todo el universo, pero ésta no es el
espíritu real, no es más que su sombra imagen. Esto puede semejarse al Kosen
no Ki de Mencio (hao-jan chi ch´i), pero en realidad no es tal. El Ki de
Mencio, como sabemos, es brillante y luminoso, y por esta razón lleno de
vigor, mientras que el tuyo gana vigor de acuerdo a condiciones. Debido a
esta diferencia de origen, hay una diferencia en su operación. Uno es un
gran río de flujo incesante, mientras que el otro es una corriente de
temporal después de una intensa lluvia, pronto agotada cuando se encuentra
con una arremetida impetuosa de otra fuerza más poderosa. Una rata
desesperada a menudo resulta más fuerte que el gato atacante. Si la rata ha
sido arrinconada, el combate será para ella de vida o muerte y a una víctima
desesperada no le importa escapar ilesa. Su actitud mental desafiará
cualquier posible daño que le pueda sobrevenir. Su ser completo encarará al
Ki en combate, y ningún gato puede vencer su resistencia semejante al acero".
El gato gris avanzó
ahora cautelosamente y dijo : "Como tu nos dices, una psique aunque
fuerte, está siempre acompañada de su sombra, y es seguro que el enemigo
tomará ventaja de esta sombra, aún cuando pueda ser el más débil de todos
los enemigos. Yo me he disciplinado por mucho tiempo en este camino: no
intimidar al enemigo, no forzarlo a combatir, más bien, asumir una actitud
dócil y conciliatoria. Cuando el enemigo se siente fuerte, yo simplemente
aparento docilidad y persigo sin descanso sus movimientos. Actúo como la
cortina abandonada a la presión de una piedra arrojada contra ella. Aún
ratas fuertes no encuentran medios de derrotarme. Pero con la que acabo de
lidiar hoy, no tenía paralelo, rehusó someterse a mi arrollador poder
psíquico, y no fue tentada por mis manifestaciones de psique dócil. Fue la
criatura más misteriosa, parecida a la cual yo nunca he visto otra en mi
vida".
El gran GATO viejo
contestó : "Lo que llamas psique dócil no está en armonía con la
NATURALEZA; es de manufactura humana, es una invención preparada por tu
mente consciente, Cuando tratas por estos medios de aplastar la psique
positiva, impetuosa y atacante de tu oponente, el podría ser lo
suficientemente rápido como para detectar cualquier signo de vacilación
psíquica que pudiera aparecer en tu mente, Así, la psique dócil
artificialmente evocada, produce un cierto grado de enturbiamiento y
obstrucción en tu mente, lo cual de seguro interferirá con la agudeza de tu
percepción y la agilidad de tus acciones, por eso es que la NATURALEZA se
siente impedida de proseguir sus movimientos originales y espontáneos. Para
hacer que la NATURALEZA muestre su misteriosa forma de llevar a cabo las
cosas, es necesario suprimir todo pensamiento propio, toda invención y toda
acción; permite a la naturaleza seguir su propio camino, permítele actuar
como si la sintieras en ti y no habrá sombras, ni signos, ni indicios por
medio de los cuales puedas ser sorprendido; así, no habrá enemigo que se te
se pueda oponer con éxito”.
“No estoy
diciendo, sin embargo, que la disciplina que cada uno de ustedes ha seguido
por tanto tiempo, haya sido sin propósito. Después de todo el CAMINO se
expresa a través de sus propios vehículos. Los planes o designios técnicos,
mantiene la RAZÓN en ellos, el poder espiritual es operativo en el cuerpo y
cuando está en armonía con la NATURALEZA, actúa en perfecto acuerdo con los
cambios ambientales. Cuando una psique dócil es así sostenida, permite que
uno pueda dejar de luchar en el plano de la fuerza física y enfrentar con
éxito aún a las rocas. Pero hay una consideración esencial, la cual si no es
tomada en cuenta, es seguro que trastorne todo. Ésta es: no acariciar ni aún
la más pequeña manchita de pensamiento auto consiente. Cuanto ésta está
presente en sus mentes, todos sus actos se vuelven auto-voluntarios, mañas
diseñadas por los humanos, las cuales no están de conformidad con el CAMINO.
Es así que la gente rechaza doblegarse a sus técnicas y amagos y establece
en su contra una psique antagónica. Cuando ustedes están en el estado de
mente conocida como 'no-pensamiento' (mushin), actúan en unión con la
NATURALEZA, sin recurrir a ningún invento artificial. El CAMINO, sin
embargo, está por encima de cualquier limitación, y toda esta plática esta
lejos de ser exhaustiva, por lo que al CAMINO de refiere".
"Hace algún
tiempo, hubo un gato vecino mío, el cual se pasaba todo su tiempo durmiendo,
sin mostrar el menor signo de poder espiritual animal, más bien parecía una
estatua de madera. Nadie lo vio jamás atrapar una sola rata, pero por donde
él merodeaba, ninguna rata se atrevía a aparecer. Una vez yo lo visité y le
pregunté la razón de ello. No me contestó. Repetí mi pregunta hasta cuatro
veces, pero permaneció en silencio. No era que no quisiera responderme, sino
que en verdad no sabía que o como contestarme. Así note, que quien sabe, no
pronuncia una sola palabra; mientras que quien habla no sabe nada. Este
viejo gato era olvidadizo no solo de sí mismo, sino de todas las cosas que a
él concernían; estaba en el más alto estado espiritual de no-propósito. El
fue un gato que alcanzó el estado de guerrero divino y no mataba. Yo no
puedo ser comparado con él”.
Continuó el GATO ;
"Bien, yo soy solo un simple gato, las ratas son mi alimento y ¿cómo puedo
saber acerca de asuntos humanos? Pero si me permiten decir algo más, deben
recordar que el arte de la espada es un arte que se realiza en el momento
crítico de la RAZÓN de la vida y la muerte, y no significa solamente vencer
a sus oponente. Un samurai debe tener siempre presente este hecho y
disciplinarse tanto en una cultura espiritual, como en las técnicas de la
espada. Por tanto, primero que nada debe tener una penetración de la RAZÓN
de la vida y la muerte, cuando su mente esté libre de pensamientos egoístas.
Habiendo alcanzado esto, ya no abrigará dudas ni se distraerá con
pensamientos inoportunos; no calcula ni reflexiona; su ESPÍRITU está sereno,
dócil y en paz con lo que lo rodea; tiene una mente serena y vacía; y así,
está en posibilidad de responder libremente a los cambios que tengan lugar
de un momento a otro en el ambiente que lo rodea. De otro modo, cuando un
pensamiento o deseo se agita en su mente, el evocará a un mundo de formas;
hay 'YO' y 'NO-YO', y las contradicciones se continuarán. A medida que esta
oposición sigue, EL CAMINO se encuentra restringido y bloqueado; sus
actividades libres se hacen imposibles. Su ESPÍRITU es ahora empujado a la
oscuridad de la muerte, al mismo tiempo que pierde su nativa y misteriosa
brillantes. ¿Como espera en tal estado mental triunfar y como arriesga así
su destino contra el oponente? Aún cuando salga victorioso, no será más que
un accidente y decididamente contra el espíritu de la espada”.
“Por un
'no-propósito', no debe entenderse meramente la ausencia de cosas donde el
vacío de la nada prevalece. EL ESPÍRITU es por naturaleza sin forma, y
ningún objeto debe ser albergado en él. Cuando algo es conservado ahí, su
energía psíquica pierde su balance, su nativa actividad se restringe y ya no
fluye con la corriente. Cuando la energía es anclada, hay mucha en esa
dirección, mientras que en otra dirección hay carencia de ella. Donde hay
mucha, sobre-fluye y no puede ser controlada; donde hay poca, no recibe
suficiente alimentación y se consume. En ambos casos, se es incapaz de
enfrentarse con las siempre cambiantes situaciones. Pero cuando prevalece un
estado de no-propósito (el cual es también un estado de no-pensamiento) EL
ESPÍRITU no conserva nada en él, ni es enviado en ninguna dirección;
trasciende sujeto y objeto; responde naturalmente con la mente vacía a las
vicisitudes ambientales y no deja huellas. Tenemos en EL LIBRO DE LOS
CAMBIOS ( I CHING ): ‘En él existe un no-pensamiento, un no-hacer (o
no-desear), absoluta quietud y no movimiento; pero él siente, y cuando
actúa, fluye a través de cualquier objeto o evento del mundo. Cuando esto es
entendido en conexión con el arte de la espada, uno está más cerca del
CAMINO”.
Después de escuchar
atentamente la sabiduría del GATO, Shoken hizo esta pregunta: “¿Que
significa 'no hay sujeto ni objeto'?”.
Respondió el GATO:
“Debido a que existe el YO, existe el ENEMIGO; cuando no hay YO no hay
ENEMIGO. El ENEMIGO significa una oposición tal como la de que la hembra es
lo opuesto al macho, o que el fuego lo es del agua. Cualquier cosa que tenga
forma, existe necesariamente en oposición de algo. Cuando no hay signos (de
pensamiento en movimiento) agitándose en tu mente, no tienen allí lugar
conflictos de oposición, uno tratando ser mejor que otro, y esto es conocido
como el estado de 'ni ENEMIGO ni YO'. Cuando además la mente misma es
olvidada junto con los signos (de pensamiento en movimiento), uno disfruta
de un estado de no-hacer en absoluto, se encuentra en un estado de perfecta
y quieta pasividad, está en armonía con el mundo, es uno con él. Mientras el
estado ENEMIGO-FORMA deja de existir, uno no es consciente de ello, pero no
puede decirse que esté enteramente inconsciente de lo mismo. La mente está
purificada de todo movimiento de pensamiento y así uno actuará solo cuando
haya una inspiración ( desde EL INCONSCIENTE)”.
“Así, cuando tu
mente está en un estado de no-hacer absoluto, el mundo se identifica
contigo, lo cual significa que no eliges entre correcto e incorrecto,
simpatía y antipatía, y estás por encima de cualquier forma de abstracción.
Tales condiciones como placer o dolor, ganancia o pérdida, son creaciones de
tu propia mente. El universo completo, en verdad no debe ser buscado fuera
de LA MENTE. Un antiguo poeta cantó: 'Cuando hay una partícula de polvo en
tu ojo, el mundo tridimensional se convierte en un sendero angosto; mantén
tu mente completamente libre de objetos - y ¡cuanto se expandirá esta
vida!-' Cuando una partícula de arena, aunque pequeña, entra en el ojo, no
podemos mantenerlo abierto; el ojo puede ser comparado con LA MENTE, la que
por naturaleza es brillantemente luminosa y libre de objetos. Pero tan
pronto como un objeto entra en ella, su virtud se pierde. Se dice nuevamente
que : 'cuando uno es rodeado por un enemigo - cientos de miles de veces más
fuertes - esta forma (conocida como mi YO) puede ser convertida en pedazos,
pero LA MENTE es mía y con ella, ningún ejercito, por muy poderoso que sea,
no tiene nada que hacer'. Dice CONFUCIO : 'Aún un hombre ordinario de la
calle no puede ser privado de su propia voluntad'. Sin embargo, cuando la
mente está confundida, se convierte en su propio enemigo”.
“Esto es todo lo
que yo puedo explicar aquí, la tarea de un maestro, no puede ir más allá de
transmitir técnicas e ilustrar las razones para ello. La verdad es
auto-alcanzable, es transmitida de mente a mente; ésta es una transmisión
especial lejos de cualquier enseñanza. No hay aquí desviaciones voluntarias
posibles de la enseñanza tradicional. Aún el maestro es impotente a este
respecto. Y no está esto confinado al estudio del ZEN. Desde el
entrenamiento mental iniciado por los antiguos sabios, hasta las variadas
ramas del arte, la auto-realización es la idea fundamental de todas ellas, y
ésta es transmitida de mente a mente”.
“Lo que se
transmite con la enseñanza, es conocer lo que tiene dentro de uno mismo. No
hay transferencia de secretos de maestro a discípulo. La enseñanza no es
difícil, escuchar tampoco es difícil, pero lo que sí es realmente difícil,
es hacerse consciente de lo que se tiene en uno mismo y poder utilizarlo
como propio, lo cual es el SATORI. El SATORI, es un despertar de un sueño.
El despertar, la auto realización y el ver dentro nuestro propio ser son
todos sinónimos”.
(1) De un viejo libro de
Kenjutsu, probablemente escrito por los primeros maestros de la escuela
Ittoryu, la cual fue fundada por Ito Kagehisa en el siglo XVII.