Budismo

Introducción:

El Budismo ha sido por muchos siglos la tradición espiritual dominante en la mayor parte de Asia, incluyendo los países de la Indochina, como también Sri Lanka, Nepal, Tibet, China, Korea y Japón. A diferencia del Hinduismo, el Budismo se puede trazar hasta un único fundador, Siddharta Gautama, el llamado Buddha 'Histórico'. Vivió en la India a mediados del 6to siglo a.C.

Si el sabor del Hinduismo es mitológico y ritualista, el del Budismo es definitivamente psicológico. El Buddha no estaba interesado en satisfacer la curiosidad humana sobre el origen del mundo, la naturaleza de lo divino o preguntas similares. Estaba interesado exclusivamente con la situación humana, con los sufrimientos y frustraciones de los seres humanos. Su doctrina es, por ello, no una de metafísica sino una de psicoterapia. Hizo notar el origen de las frustraciones humanas y la forma de sobreponerse a ellas, tomando para ello los conceptos tradicionales hindúes de maya, karma, nirvana, etc., dándoles una interpretación psicológica renovada, dinámica y directamente relevante.

Buda

No hubo una biografía completa de la vida de Buda sino hasta siglos después de su muerte. En las primeras fuentes de información sólo se pueden encontrar algunos episodios fragmentarios de su vida. Sin embargo, los estudiosos occidentales generalmente están de acuerdo en señalar que Buda nació en el año 563 a.C.

Siddhartha Gautama, Buda, hijo del soberano de un pequeño reino, nació en Kapilavastu, cerca de la actual frontera entre India y Nepal. Según cuenta la leyenda, al nacer, los sabios de la zona vieron en él los signos de que llegaría a ser un gran hombre: quizás un gran sabio o el gobernante de un imperio. El joven príncipe Siddhartha creció al abrigo de una gran riqueza y mucho lujo, hasta que a la edad de 29 años tomó conciencia de lo vacía que había estado su vida hasta entonces y decidió cambiar. Renunció a todos sus bienes materiales y se dedicó a la búsqueda de la verdad y de la paz espiritual, buscando liberarse de los ciclos de la reencarnación. Durante los años que siguieron a esta decisión, se dedicó a practicar el yoga y adoptó una vida de absoluto ascetismo.

Poco tiempo después, Siddhartha optó por dejar esta vida, al considerar que no daba verdaderos frutos. Adoptó entonces el camino intermedio entre una vida de placer y una de total abnegación. Buda meditaba sentado bajo una higuera y pasaba por estados de conciencia cada vez más altos y profundos, hasta que consiguió llegar al nivel más elevado: la Iluminación. Una vez que llegó al conocimiento de esta verdad religiosa esencial, Buda entró en un periodo de fuerte lucha interior. Se dedicó a recorrer distintos lugares, predicando y congregando a un grupo de discípulos, formando con ellos una comunidad monástica que recibió el nombre de sangha. Consagró el resto de su vida a la enseñanza.

 Las enseñanzas de Buda 

El transmitía sus enseñanzas de forma oral, por lo que al morir no dejó ningún testimonio escrito de sus ideas y pensamientos. De ello se encargaron más tarde sus discípulos.

Las Cuatro Nobles Verdades 

Los elementos centrales en los que se basaba la Iluminación de Buda estaban condicionados por la realización de las denominadas Cuatro Nobles Verdades: 

(1) La vida es sufrimiento. Esta afirmación va más allá del simple reconocimiento de la existencia del sufrimiento en la vida, y se refiere más bien a que la existencia humana es intrínsecamente dolorosa desde el momento del nacimiento hasta el de la muerte. Más aún, este sufrimiento ni siquiera desaparece con la muerte, ya que Buda incluyó en sus enseñanzas la idea hindú de que la vida es cíclica, por lo que la muerte simplemente precede a una nueva reencarnación. 

(2) La causa de este sufrimiento radica en el hecho de que el hombre desconoce la naturaleza de la realidad, y por ello siente ansiedad, tiene apego a las cosas materiales y mucha codicia. Estos defectos provocan su sufrimiento. 

(3) Se puede poner fin al sufrimiento si el hombre logra superar su ignorancia e ir más allá de las ataduras mundanas. 

(4) El camino para dar fin al sufrimiento es la Óctuple Senda (o Camino de las Ocho Etapas), que consiste en tener una adecuada visión de las cosas, buenas intenciones, un modo de expresión correcto, realizar buenas acciones, tener un modo de vida adecuado, esforzarse de forma positiva, tener buenos pensamientos y dedicarse a la contemplación del modo adecuado. Generalmente, estos últimos ocho puntos se dividen en tres categorías que conforman el pilar central del budismo: moral, sabiduría y concentración.

Budismo esotérico

Cierta parte de las prácticas budistas que sobre todo enfatiza la experiencia mística, el conocimiento secreto, el simbolismo más recóndito y los ritos muy estudiados, como medio para lograr la iluminación. El budismo esotérico se relaciona de forma muy directa con el tantra hindú, pero en la India los maestros budistas recopilaron un gran número de tantras que habían sido atribuidos a los diversos budas que supuestamente los habrían enunciado. En cierta manera, todo el budismo es místico, puesto que busca como objetivo final el nirvana. La utilización del término "esotérico" para referirse a esta particular tradición muestra que su sello distintivo de misticismo incluye asuntos misteriosos y conceptos y métodos que pueden ser entendidos y utilizados sólo después de un largo proceso de iniciación.

 ORÍGENES Y EXPANSIÓN

La forma original del budismo esotérico, el vajrayana (el Vehículo de Diamante) o budismo mantrayana (el camino de la santa fórmula), surgió en la India por medio de la profunda influencia mutua entre el budismo Mahayana y el hinduismo tantra. Las primeras huellas de prácticas budistas esotéricas más desarrolladas aparecen en el siglo V d.C., más o menos unos 1000 años después de Buda.

Distintos maestros del budismo vajrayana enseñaban a los iniciados la utilización de las técnicas del yoga. Esto llevaba a concienciar a las personas del importante papel que tenía el cuerpo en el proceso para lograr la iluminación. La comprensión del nirvana como sunyata (vacío) está en contraposición con la cultura de la compasión, rasgo que distingue al bodhisattva, y la unión de ambos debe experimentarse con todas las facultades. Por lo general, ambas son vistas a través de las metáforas de hombre-mujer, y las prácticas de yoga por medio de las cuales los iniciados logran la iluminación comprenden un proceso de cuatro etapas, diseñado después de otras fases de acercamiento profundo al otro sexo, proceso que a veces termina en la unión ritual con alguna mujer devota. Los tratadistas sostienen que esta unión iría más allá de una relación sexual común, ya que el iniciado tendría el control total de sus deseos y sentimientos. El objetivo final es el desarrollo de un cuerpo diamante único (vajra), completamente alejado de la dualidad.

En el acercamiento a la iluminación, un proceso muy sofisticado, el budismo vajrayana emplea una serie de técnicas rituales, simbólicas y de meditación. Se utilizan los mantra (fórmulas religiosas crípticas), las mudras (gestos y posturas simbólicos que forman un lenguaje de señales muy especial) y los  mandala (imágenes del universo que el observador explora a través de la contemplación), en especial para evocar a las distintas deidades cósmicas; estas naturalezas cósmicas deben ser trascendidas por los iniciados, con el fin de que logren tomar conciencia de lo vacías que son todas las cosas.

Durante el siglo VII, el budismo fue llevado al Tíbet desde la India, momento en el que el vajrayana constituía la forma de religión más activa. Debido a ello, más adelante el Tíbet se transformó en un importante baluarte del budismo esotérico y la tradición tibetana permanece como el desarrollo más complejo de esta escuela particular.

 EL BUDISMO ESOTÉRICO EN CHINA Y EN JAPÓN

 Muy pronto el budismo vajrayana se extendió más allá de la India, hacia el este y sureste asiático. Se supone que los primeros misioneros de la escuela esotérica habrían llegado a China a comienzos del siglo VII, y establecieron una escuela llamada la secta de Chen-yen (la palabra verdadera). La organización logró un gran éxito, en parte por los poderes milagrosos que supuestamente se lograban a través de los ritos esotéricos, y porque fue adoptada por la elite política china. Las persecuciones antibudistas del año 845, que tuvieron casi un sentido de recuperación de la identidad nacional, acabaron con la vitalidad de la escuela Chen-yen en China, aunque su patrimonio de técnicas rituales tuvo gran trascendencia en las prácticas de las distintas religiones chinas.

El budismo esotérico se transmitió de China a Japón, donde tuvo una importante influencia en el desarrollo temprano de la escuela Tendai. Sin embargo, su más importante manifestación la constituyó el colegio Shingon, fundado por el monje Kukai, cuyo genio ayudó a cimentar las bases de esta religión en Japón. El budismo Shingon contaba con el apoyo de los aristócratas de la era Heian (794-1185), quienes se sentían totalmente cautivados por su magnífico arte, y por sus demostraciones mágicas y encantamientos. Continúa siendo una corriente de gran importancia dentro del budismo japonés.

Kobo Daishi (Kukai Año 774-835), sacerdote budista japonés, fundador de la secta Shingon, sabio y santo considerado un personaje de leyenda. Hijo de una familia aristocrática, pronto abandonó los estudios, que le habían convertido en un funcionario del Estado, por el budismo, denunciando el confucianismo y el taoísmo en una controvertida obra, Sango shiki (Principios de las tres enseñanzas, 798). Después de vivir errante como monje vagabundo, se embarcó a China en el año 804 donde estudió budismo esotérico hasta el 806. En el 809 fue abad de un templo de Kioto y se convirtió en un líder de la vida cultural y religiosa de su país. Se le atribuye el desarrollo de la escritura silábica nipona, kana, de caracteres chinos, y es famoso como poeta, calígrafo y recopilador del diccionario japonés más antiguo que se conserva. También son famosos sus escritos religiosos, unas 50 obras en las que expone la doctrina esotérica Shingon, realzando su imagen de genio universal y promotor de la cultura japonesa. En el año 819 empezó la construcción del gran monasterio Shingon en el monte Koya, y fundó asimismo una escuela libre en Kioto para estudiantes ricos y pobres. Leyendas sobre su sabiduría y santidad están presentes en todo Japón.

 

 

Bodhisattva:

 

    Bodhisattva, término sánscrito que significa ‘el que es destinado para, o cuya esencia es, el alumbramiento’. 

No es el despertar para uno mismo, sino dejar de lado el estrecho límite de una búsqueda personal y abrirse al bien de todos los seres. Es la acción del bodhisattva.
Bodhi : despertar, satori, comprensión de la ley universal.
Sattva : hundirse en el mundo de los fenómenos, trabajar con los seres.
El bodhisattva es el que comprende, ayuda y guía con compasión a los seres que sufren en la vía justa. Kodo Sawaki dice: Los seres humanos tienen miedo, porque sólo dependen de su propia individualidad.

En su origen el concepto aludía al Buda histórico, Siddhartha Gautama, durante sus nacimientos anteriores y a parte de su carrera antes del Gran Viaje. En el budismo Mahayana , el término hace referencia al individuo que ha pasado a lo largo de 10 etapas a la perfección espiritual, pero elige, por compasión, aplazar el premio final, el nirvana, para trabajar por la salvación de todos los seres sensibles transfiriéndoles el mérito a ellos mismos.

Los Bodhisattvas son en general concebidos como personificaciones de virtudes particulares de Buda. Así, Manjusri, con su espada y su libro de conocimiento, representa la sabiduría de Buda y Samantabhadra, su felicidad. Avalokitesvara (El señor que vigila), personifica la compasión infinita. 

Estos bodhisattvas, considerados como salvadores celestiales, se convirtieron en objetos populares de devoción en Asia oriental. Maitreya, el bodhisattva del amor, es reconocido por los seguidores del budismo Theravada como el futuro Buda.

Para el bodhisattva, la vida, en lugar de ser un obstáculo, un fardo, es la vía en la que hace realidad el satori. El bodhisattva dirige su vida en lugar de dejarse llevar por ella.
Incluso si se sumerge en medio de los demonios, no tiene miedo y puede salvar a todos los seres. De esta manera el ideal del bodhisattva es guiar a los seres hacia la verdad, conducirles por la Vía del despertar.

 

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