LA ESENCIA DEL NINJUTSU

Por Takamatsu Toshitsugu Sôke

    La esencia de toda Arte Marcial y de las estrategias militares son la auto-protección y la prevención del peligro.

El NINJUTSU resume el concepto total de auto-protección a través del entrenamiento marcial, dentro del cual, el arte NINJA lidia no sólo con la protección del cuerpo físico,

sino también de la mente y del espíritu.

El método del NINJA se basa en resistir, sobrevivir y prevalecer sobre todo aquello que lo destruiría.

Es más que la simple ejecución de golpes, y tiene un significado más profundo que simplemente superar en astucia a un enemigo.

El NINJUTSU es el modo de alcanzar aquello que necesitamos para hacer del mundo un lugar mejor.

La habilidad del NINJA es el arte de vencer.

Al comenzar a estudiar cualquier arte de combate, la adecuada motivación es crucial.

Sin el marco mental adecuado, la continua exposición a técnicas de combate, pueden llevar a la ruina, en vez de al desarrollo personal.

Pero esto no es diferente a otras prácticas beneficiosas que son llevadas a los extremos.

La ciencia médica se dedica al mejoramiento de la salud y al alivio del sufrimiento, aún así, el uso indebido de los medicamentos y la exultación de las habilidades del médico pueden conducir a la persona a un estado donde la salud del individuo está fuera de control.

Una dieta nutritiva bien balanceada mantiene a una persona viva, saludable y vital, pero comer en exceso, beber en exceso, o consumir demasiados productos químicos es un modo seguro de envenenar el cuerpo.

Los gobiernos deben controlar la interacción armoniosa de todas las partes de la sociedad, pero cuando los gobernantes se vuelven ambiciosos, hambrientos de poder o son faltos de sabiduría, el país es sometido a guerras innecesarias, desorden o caos civil y económico.

Una religión basada en una fe lograda a través de la experiencia, en una mente abierta e inquisitiva y en la búsqueda del entendimiento universal, es inspiradora y reconfortante para la gente.

Cuando la religión pierde su objetivo original, se convierte en algo mortal con lo cual engañar, controlar y cobrar a la gente a través de la manipulación de sus creencias y miedos.

Es lo mismo con las artes marciales.

La habilidad en la auto-protección, la cual debería dar una sensación de paz interior y seguridad al artista marcial, se desarrolla frecuentemente sin un equilibrio en la personalidad y conduce al artista marcial a laberintos de incesante conflicto y competencia que acaba

por consumirlo.

Si un experto en las artes de combate persigue sinceramente la esencia del NINJUTSU, desprovisto de la influencia de los deseos del ego, el estudiante descubrirá progresivamente el secreto

para volverse invencible, "alcanzar la mente y los ojos de un dios".

El combatiente vencedor debe estar en armonía con el esquema del todo, y debe ser guiado por un conocimiento intuitivo.

En sintonía con la providencia de los cielos y con la justicia imparcial de la naturaleza, y teniendo un corazón limpio, puro y lleno de confianza en lo inevitable, el NINJA captura el conocimiento que lo guiará exitosamente en la batalla cuando deba conquistar y a ocultarse de la hostilidad cuando deba consentir.

El vasto universo, bello en su fría totalidad impersonal, contiene todo lo que llamamos bueno o malo, todas las respuestas a las paradojas que vemos a nuestro alrededor.

Abriendo sus ojos y su mente, el NINJA puede seguir responsablemente las sutiles estaciones y razones de los cielos, cambiando cuando sea necesario, adaptándose siempre.

De ese modo, que no existe tal cosa como la sorpresa para el NINJA.


 

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