TEN CHI WA DO

(En igual Armonía con el Cielo y la Tierra)

BUJINKAN CHOGYÛ DÔJÔ
BUDÔ TAIJUTSU

   
       Christian J. Petroccello         
Número 13-Octubre del 2001     
 

Esta publicación lleva en sí, la comunicación con mis alumnos, amigos, maestros, y para todos aquellos interesados en las artes marciales y aspectos de la vida.


  IN/YO 

              Las enseñanzas de los conceptos In/Yo (Polaridades Opuestas) es la visión de todo lo que  forma el mundo y el universo en conceptos de polaridades, es también conocido en Chino como Yang/Yin.  

Las polaridades opuestas se encuentran en todas las cosas del planeta; Cielo/tierra, Hombre / mujer, Luz / oscuridad, Vida / muerte, Día / noche, Caliente / frío, etc.

Realmente podríamos hacer una lista larga de los opuestos. Pero que significa en sí estos opuestos es lo importante a mi parecer para poder aplicar en la vida.

De hecho, lo primero es poder comprender que la totalidad de un ser o de algo, son ambos lados de opuestos, es decir el In y el Yo.

Cuando aceptamos las cosas que nos gustan, estamos dejando de lado algo que no nos gusta.

Por ejemplo, si observamos el proceso de la lluvia, podríamos entender mejor los procesos del In / Yo. Cuando pasa el día de despejado a nublado, y luego se precipitan a la tierra las primeros gotas venidas del cielo,  esto es un cambio radical de opuestos. Esto es un cambio parcial, a veces más veloz que otras veces, pero en sí es un proceso de cambio. Allí podemos apreciar que lo que antes estaba seco ahora está mojado, es decir conexión entre dos opuestos; seco/mojado. Otra conexión de opuestos sucede entre el puente de la lluvia que conecta a; cielo / tierra. En ésta situación también se puede notar las fuerzas naturales como el Yû Ryoku (gravedad), todos los objetos se atraen hacía el globo terráqueo por la fuerza de gravedad.

Lo importante es ese punto de coexistencia entre el momento que no llueve,  y el momento en que la lluvia comienza a precipitarse, y luego lo mismo al dejar de llover.  Ese punto justamente es la conexión que une a los opuestos haciéndolos un todo.

 Muchas veces estas fuerzas naturales que influyen en la tierra son utilizadas a favor del ser humano en un intercambio que forma un lazo de unión en los opuestos.  Esto también es una manera de hacer Budô.

Voy a dar unos ejemplos al respecto para aclarar más aún; por ejemplo en un día donde el Sol calienta la maza terrestre en pleno verano, muchas personas dedican su atención a ofrecer bebidas frías y helados para hacer su propio negocio. Al igual cuando la lluvia asota tormentosamente la ciudad y muchos deben correr a comprar paraguas para protegerse del agua. Aquí parece que algunos hacen su propio comercio con la ayuda de la naturaleza. Seguramente el lector podrá encontrar muchos ejemplos en su vida cotidiana si observa con atención. 

Pienso que también es inteligente y sabio poder aceptar los cambios que la naturaleza aporta en los opuestos. Aunque con el tiempo entender que los opuestos son tan solo una forma de ver y separar para entender mejor. Después de todo, los árboles, las montañas y los ríos, no dicen la lluvia me gusta o el sol me gusta más, tan solo aceptan su participación en la naturaleza como un Todo.

Siempre que se presta atención, se puede encontrar el flujo natural de conexión de los opuestos (In/Yo). 

Cuando entrenas Artes Marciales, muchas veces eres quien defiende( Tori ) con ayuda de quien ataca (Uke), y otras veces  cambias tu acción al lado opuesto. De esta manera vas adaptándote a diversas circunstancias en ese preciso momento, y por momentos pareces perder noción de quien es Uke o Tori, tan solo moviéndote en el flujo natural de la coexistencia de dos seres que se acompañan (Taijutsu). Aquí justo cuando te mueves sin pensar (Kangenai) es donde se desarrolla un espacio silencioso entre dos polos, dándose la posibilidad de fluir hacia cualquier dirección.

e En el Budô Taijutsu (Técnicas marciales del cuerpo) las fuerzas naturales de nuestro planeta son utilizadas a favor de quien las comprende y ejercita. Es aquí que Masaaki Hatsumi Sensei recalca el SHIZEN (ser natural) no tan solo en la forma de movernos durante la práctica, sino también en ser uno mismo en armonía con la naturaleza.

 Pienso que si observamos la naturaleza como algo aparte de nuestro Ser, entonces estaremos formando parte de algún Polo, por lo cual separaremos nuestra unión intrínseca natural. Aquí entonces resulta difícil poder comprender la naturaleza que nos rodea, y a veces nuestra naturaleza que fluye dentro.

 Por Christian J. Petroccello

 

TENCHIWADO DO KYO 

“Tener el coraje para seguir el camino sin un objetivo visible aparente” 

Por Dani Esteban 

Dice el Gran Maestro Hatsumi que el término Budo Taijutsu dota a las artes marciales de la Bujinkan Dojo de una concepción mucho más genérica y amplia que la utilizada anteriormente, Ninpo Taijutsu, la cual hacía referencia de forma específica únicamente a las escuelas de Ninpo (=Ninjutsu).

 Según Hatsumi Sensei, esta es una visión mucho más moderna, acorde con las necesidades y los tiempos actuales y con el Budo que realmente se estudia en la Bujinkan. 

Hay que pensar que solamente tres de las nueve escuelas que estudia la Bujinkan Dojo son escuelas específicas de Ninjutsu, si bien casi todas las otras fueron ampliamente practicadas por los ninjas del Japón feudal al igual que tantas otras artes y/o escuelas. 

Según mi opinión, esta evolución nos permite al mismo tiempo alejarnos y diferenciarnos definitivamente de la mala imagen del Ninja encapuchado, casi siempre al servicio del mal, que tanto daño ha hecho a nuestro arte, propiciada por el boom de películas, cómics, pseudo maestros dispuestos a aprovecharse del filón y hasta noticias en prensa desde finales de los ochenta y hasta mediados de los noventa en todo el mundo. 

Aunque las 9 escuelas tradicionales - Ryu Ha - de artes marciales que estudia la Bujinkan Dojo han alcanzado en la actualidad una posición cumbre a nivel cualitativo, todavía siguen siendo absolutamente minoritarias y desconocidas para el gran público, e incluso para la gran mayoría de artistas marciales de otros sistemas. 

Al igual que el agua se adapta a cualquier recipiente y recorre los caminos amoldándose a ellos, así mismo el alumno debe recorrer diferentes caminos hasta encontrar el que más se adapte a su naturaleza y una vez encontrado el camino deberá procurar en un principio imitar a su profesor, tanto en la técnica como en la actitud. Si la actitud del profesor es ejemplar, normalmente el alumno aplicado deberá a su vez ser ejemplar. Ahí es donde radica una de las principales dificultades de ser lo que muchos llaman un Maestro. Pero antes de continuar dejaré bien claro que yo no me considero a mí mismo como tal ni dejo que mis alumnos lo hagan, por eso utilizo siempre el término instructor o profesor para referirme a mí mismo y mis alumnos me llaman por mi nombre.

 Es relativamente fácil ser un “maestro” de técnicas, únicamente se trata de aplicarse duramente en el estudio del arte y en el entreno continuado y en tener también ciertas dotes “pedagógicas” para poder transmitirlo y enseñarlo. Pero lo que creo que realmente es muy difícil es llegar a ser un verdadero Maestro con mayúsculas, un maestro marcial y espiritual, un verdadero Guía en todos los aspectos. Esto último es un ideal al que hay que tender, pero en realidad es tan difícil llevarlo a la práctica que muy pocos lo consiguen, y es a estos a quienes todo el mundo, pertenezca al arte que pertenezca, llama Sensei o Maestro.

 El verdadero Maestro debe ser un modelo a seguir, seguro de sí mismo y a la vez humilde, simple y modesto, alguien que no tiene nada que demostrar o probar.

Por el contrario, el instructor que busca imponer su criterio, que desea impresionar, que desprecia otros sistemas, no nos engañemos, cualquiera que sea su grado, no es un Maestro.

 Hoy día, al menos en Europa y más concretamente en nuestro país, un buen instructor raramente es un profesional, salvo muy dignas excepciones, que también las hay, entendiendo por profesional aquel que vive exclusivamente de su conocimiento de las artes marciales. Como bien dice Remy Mollet * quien necesita de sus alumnos para vivir y pagar sus facturas no es maestro de sus alumnos, sino más bien esclavo de los mismos.

Que un instructor tenga pocos alumnos debe ser entendido en principio como una buena señal, ya que significa que, por un lado, enseña por placer, por amor al arte y no por razones comerciales y/o económicas y, por el otro, no le importará demasiado perder uno o varios alumnos, y en el caso de que otorgue un grado será porque el alumno lo merece y si no se lo da, es que este aún tiene que trabajar para conseguirlo. 

Hablando de los alumnos, raros son los que están verdaderamente dispuestos a seguir el duro camino marcial, a aceptar el sacrificio que supone y  a aceptar finalmente su verdadero nivel. El alumno principiante busca un reconocimiento para satisfacer su ego y tener la impresión de existir en el dojo; a veces cree que por el mero hecho de asistir al dojo de vez en cuando y pagar su cuota mensual tiene ya ganado el pase de grado y, de hecho, en ocasiones así sucede. Craso error, pues de este modo dicho alumno aceptará el grado de buena gana, aún si en su fuero interno siente claramente que no lo merece. Por su parte, el profesor que participa en este juego está engañando a su vez al alumno ya que hoy en día no hay sanción contra ello pues estamos en tiempos de paz. En tiempos de guerra la sanción de un mal entrenamiento o de una mala preparación era inmediata: la muerte. En tiempos de paz todo vale, más aún cuando muchos alumnos van al dojo solamente para hacer un poco de gimnasia, ponerse en forma durante un tiempo, encontrarse con los amigos, pasar un rato, etc., y no por el hecho marcial. ¿Qué podemos pedir? ¿Quién busca hoy día la autenticidad?.

Como dice Hatsumi Sensei, estaré contento y feliz aunque solamente uno de mis estudiantes consiga seguir en el camino cuando yo haya desaparecido. Que el arte sobreviva puro e intacto es lo único importante, no las ganancias personales ni el reconocimiento de la galería. Se hace necesario recordar aquí algunas de las reglas de la Bujinkan:

  •  Conocer que la paciencia es primordial

  • Conocer que el sendero del Hombre procede de la justicia

  • Renunciar a la avaricia, la indolencia y la obstinación

  • Reconocer la tristeza y la preocupación como algo natural y conservar el corazón inmutable

  • Seguir el camino de la lealtad y del amor fraternal y ahondar profundamente en el corazón del Budo

  • Seguir los caminos marciales como un principio de vida  para proteger la justicia y la felicidad sin orientarse hacia las ganancias y deseos personales 

Las técnicas de Budo Taijutsu - y por supuesto del resto de artes marciales serias - son armas muy peligrosas, y como tales, es delicado ponerlas en manos de cualquiera que no conozca el correcto modo de empleo o sus posibles consecuencias. El profesor debe responsabilizar a su alumno y su enseñanza debe llegar a ser un método de educación. Pero ¿cómo se  puede educar a alguien a quien, en el mejor de los casos, sólo ves 4 horas por semana? 

Debe ser el propio estudiante quien, llegado cierto momento, se implique a fondo en la búsqueda del Budo interior, se abra a nuevos caminos, experimente con otros maestros y comparta experiencias y entreno con otros estudiantes, sin abandonar a su propio instructor pero acudiendo a seminarios, leyendo libros y entrenando también por su cuenta. Sólo así llegará el momento en que estará preparado para transmitir su arte a otros y mantener viva la tradición marcial. Algunos optarán por guardar sus conocimientos para ellos, para su mejora personal y su autoconocimiento, una opción no menos válida, siempre y cuando vaya dirigida a convertirse en lo que Hatsumi Sensei -según la enseñanza de su propio maestro Takamatsu Sensei - llama un Tatsujin, un ser humano íntegro.

 El Budo Taijutsu de la Bujinkan Dojo es grande porque es libre de ataduras y preconcepciones. Criticado por muchos y alabado por otros, como los grandes genios, el Gran Maestro Hatsumi es todo un personaje en Japón. Catalogado como Tesoro Viviente por la Casa Imperial de Japón, es además reconocido en el mundo de las artes plásticas y de las letras. 

Llegado a un nivel medio de conocimientos, como en el que yo creo que me encuentro, no resulta fácil seguir en el camino, perseverar en el entreno y dedicar horas y horas de tu tiempo a intentar transmitir ese suave viento marcial que nos anima y que no sabemos si logrará penetrar en el espíritu de los alumnos.

Una de las máximas de nuestro arte es Do Kyo cuya traducción aproximada es algo como “tener el coraje para seguir el camino sin un objetivo visible aparente”. Esto es algo que me repito muy a menudo, cuando soplan vientos difíciles, cuando estoy a punto de bajar la guardia, cuando veo cuánto queda por aprender, cuando no encuentro las respuestas a mis preguntas… Creo que este tipo de cosas puede ayudarnos a todos, no tan solo en las artes marciales, sino en general en todos los aspectos de nuestras vidas.

Para finalizar estas reflexiones, me gustaría compartir con todos los lectores un poema encontrado en el pergamino de la escuela Kukishin Ryu 

GOKUI NO UTAI (Poema de los principios secretos) 

“No existe un pueblo en que la luz de la luna no brille, pero en la mente del que mira parece que existe.

Los ligeros brillos de la luna caen sobre cada cosa. Si sientes que no está brillando donde tu te encuentras, es porque la mente del que está mirando está nublada.

Incluso la tierra lavada durante un diluvio, dejándose llevar, flotará en cualquier torrente.

Incluso la suciedad lavada llevada por un diluvio flotará naturalmente en la superficie del agua. Esto significa que aún cuando estás en una situación de desesperación, si tu estado de ánimo es como el Sutemi, proyectándote a lo lejos, podrás encontrar una manera de vencer. 

En todas las defensas que el cuerpo usa para mostrar valor, el verdadero secreto es la mente.

Las posiciones del cuerpo parecen expresar la fuerza de cada uno pero la verdadera fuerza está en el corazón. 

¿No es el secreto o el poder hacer uso de la fuerza del enemigo, el corazón de un sauce en el viento? 

Lo que es importante del camino marcial es omitir el exceso de poder y usar la fuerza del oponente, haciendo exactamente como las ramas del sauce cuando son sopladas por el viento y oscilan sin tensión”

Bufu Ikkan “que los vientos marciales os sean favorables”

 Dani Esteban “koryu”

Shidôshi – 7 Dan

Bushi Dojo

Nova Icària Esports Club  - Av. Icària, 167 (08005 Barcelona)

e-mail : danikoryu@yahoo.com

  

Seminario Bujinkan Budô Taijutsu


Se celebro el 22 y 23 de Septiembre un seminario en Buenos Aires dictado por el Shihan Carlos Morales de Lanzarote, España. Concurrieron al mismo practicantes de Chile, Venezuela, Brasil y Argentina. El seminario estuvo envuelto en un espíritu de amistad y camarería,  haciendo sentir nuevamente los lazos del Budô.

También tuvimos el agrado de recibir una clase especial de Budô Taijutsu que se efectuó en el Chogyû Dôjô. Por otro lado el profesor Carlos Morales con sus altos conocimientos en masajes orientales, brindo una clase para practicantes y no practicantes de artes marciales, una gran introducción de la Terapia Japonesa. 

Las enseñanzas del Shihan Carlos Morales junto a su amistad, dejaron las puertas abiertas de los corazones de muchos estudiantes de Sudamérica.

 

 

Seminario Argentina 2001

El Shihan Carlos Morales Páez recibió una placa de agradecimiento por sus enseñanzas en Argentina, de manos de los Shidôshi Néstor Iscovi y Christian Petroccello en nombre de todos los estudiantes.