(En igual Armonía con el Cielo y la Tierra)                                  

Número 15 - Marzo del 2002  -  Christian J. Petroccello

 BUJINKAN CHOGYÛ DÔJO

      BUDÔ TAIJUTSU
                                       

Esta publicación lleva en sí, la comunicación con mis alumnos, amigos,  maestros, y para todos aquellos interesados en las artes marciales y aspectos de la vida.

   En el Número anterior escribimos sobre los principios de la escuela Takagi Yôshin Ryû, que es el tema principal de estudio durante el año 2002.

A continuación exponemos una traducción al español de cada Kanji que conforman las palabras “Takagi Yôshin Ryû Jûtaijutsu”.   

                     TAKA                  GI                                  SHIN             RYÛ

                       Alto               Árbol             Elevar           Corazón        Escuela 

   

                                                                TAI                  JUTSU

                                         Suave               Cuerpo               Técnica

 

TAKA o TAKAI

Alto, grande, elevado, caro, costoso, grandioso, noble, sublime, orgulloso, alzado, en relieve, sublime, eminente, exaltado, noble, fuerte, recio, generalmente conocido, extensamente conocido. 

KI   o  GI

Árbol, madera, madero, viga, avaderna. 

Elevar,  alabanza, elogio.

 SHI

Corazón, mente, inteligencia, memoria, espíritu, sentido del deber, alma, temple, humor, valor; núcleo, alma, centro, esencia; Médula, meollo; vitalidad, energía. 

RYÛ

Escuela, estilo, moda, tipo, clase, orden,  forma, manera, sistema, contribución, rango, grado.

 

Suavidad, debilidad, flojedad, flaqueza humana, amabilidad, débil, desventaja, dulzura, docilidad, ternura, delicadeza, blandura.

 TAI (Karada)

El cuerpo, esencia, parte, esencial, objeto, parte esencial, sustancia, estilo, forma. 

JUTSU

Técnica, método, arte, habilidad, destreza, confuso, hechizo, pericia, medio, manera, artificio, ardid, estratagema, peculiaridad, hábito, recursos; magia.

                  
 Orígenes mitológicos del Ken

 

      Si deseamos tener una visión total de “la vida del sable”, un conocimiento extenso de todos los detalles, debemos sumergirnos primeramente en la misma cosmogonía japonesa, ya que desde su fundación, el Japón ha tenido mucha relación con el sable. 

Tres objetos sagrados forman parte del tesoro histórico nacional, ya que ellos según la historia, intervinieron directamente en la creación del país del sol naciente. De esta forma veremos cuan importante es para el japonés el simbolismo de la espada. 

Las dos grandes obras que relatan la creación del país nippon, el “Kojiki”  (crónica de las cosas antiguas) y el “Nihon-shoki” (crónica del Japón: Nihon=Nippon=Japón) nos cuentan, en un reflejo simbólico la historia y la génesis de un pueblo. Esta génesis es prácticamente la misma que aparece en otras doctrinas y formas de pensamiento humano. 

Como veremos, el principio comienza con una unidad que se divide. De esta división nace la dualidad eterna. Al igual que los ritos Osirianos o la mitología griega, aunque con nombres diferentes, existe una gran verosimilitud en las creencias de los pueblos, separados no sólo por grandes distancias, sino por muchos siglos. 

En realidad los mitos que envuelven tales creencias, no son sino una representación metafórica de las leyes universales, que con el transcurso del tiempo se han ido revistiendo del costumbrismo y folklore de cada pueblo. Adaptaremos pues literalmente la cosmogénesis y el devenir de los acontecimientos según el “kojiki”, adaptado por Arnold Shibata. 

“En el principio del cielo y la tierra, existía la Alta Planicie del Cielo. En este espacio nacieron sucesivamente tres dioses (trinidad): el dios (kami ) Señor del Centro Augusto del Cielo, luego, el Kami de la Alta Producción Augusta, y por fin el Kami de los Nacimientos Divinos”. 

Toda esta serie de entidades divinas son equivalentes a los dioses del Egipto primitivo (Isis, Osiris, Thot) o a los de la tradición de los países del norte (Thor, Odin) que representan en realidad fuerzas de la naturaleza personificadas bajo aspectos antropomórficos. 

“Después llegó una segunda generación, que comienza la relación entre dioses y hombres. Los primeros de ellos, Eterno Residente Sobre la Tierra, y Campo de Nubes Lujuriantes. En adelante se añadirán parejas divinas, lodo y sable, estaca sólida y estaca animada, gran pabellón masculino y gran pabellón femenino, fisonomía elaborada y admirable perfección”. 

“Finalmente nacen Izanaghi y su esposa Izanami (los que se seducen mutuamente)”. Estos son los grandes responsables de la humanidad. Aquí comienza la creación de la tierra. 

“Un puente flotante del cielo” unía los cielos a la tierra bogante (Amano-Achi-Date). La divina pareja había recibido de los dioses una albarda. Parados sobre el puente, hundieron la sagrada arma en el agua salada. La agitaron circularmente y la retiraron haciendo chapotear el agua; las gotas caídas se transformaron en islas. Luego comenzaron la creación de los grandes linajes celestes (espíritus) de la gran montaña, del llano, el sol celeste y el terrestre, las brumas celestes y terrestres. Después, el Kami de fuego, en cuya creación se quema Izanami. Muriendo, vomita en la tierra y allí nacen la arcilla, el desarrollo, y el alimento.” 

“En venganza, Izanaghi decapita al Kami de fuego, cuyos miembros dan como resultado los diferentes aspectos de la tierra japonesa”. 

“Izanaghi desciende a los infiernos en busca de su esposa y la convence para que vuelva a la tierra. Debo hablar con el Kami de los infiernos –dice-, ¡sobre todo guárdate de mirarme!. Izanaghi regresó al pabellón. La espera le pareció larga, entró en el salón y miró” 

“Entonces vio el cuerpo de su esposa en estado de descomposición y huyó horrorizado mientras su esposa le gritó: ¡me avergüenzas! ; y envió una hueste de mujeres del infierno en su persecución. Finalmente es perseguido por la propia Izanami (la muerte). Izanaghi erige una roca gigantesca entre los cielos y la tierra. No pudiendo llegar a él, su esposa grita: ¡estrangularé mil de los tuyos cada día!; y su esposo le contesta: si eso haces, yo estableceré mil quinientos partos todos los días (vida y muerte)”. 

Izanaghi se somete a purificaciones. De sus abluciones nacen nuevos Kami  que ordenarán la creación. De su ojo izquierdo sale la Gran iluminación Augusta del Cielo: Amaterasu (divinidad solar, al igual que el Ra egipcio). De su ojo derecho (en el Japón se prefiere la izquierda a la derecha) salió el Kami de la Tuna. De sus lágrimas surgió Susano-No-Mikoto (majestad masculina). Este último rechaza el gobierno del mar que se le otorgaba y es exiliado. Pretextando despedirse de su hermana Amaterasu, sube y le propone procrear. Con la ayuda del sable de Susano-No, que Amaterasu rompe en pedazos, se hunde en los pozos del cielo, mastica y sopla. De ahí nacen tres hijas. Después mediante las Tama , joyas que penden de los cabellos de la diosa, triturados, lavados y soplados por la diosa, procrean otros, y estos dioses son adjudicados a Amaterasu, su nodriza celestial en adelante …” 

“Susano-No-Mikoto se entrega a la lujuria y a todas las acciones indignas dando origen a todos los males del mundo”. 

“Asustada por una broma de su hermano, Amaterasu  se encierra en una gruta celeste. La noche se cierne sobre la tierra y llegan los desastres. La diosa no desea salir, a pesar de los ruegos de sus hijos. Intervienen el Kami de la Alta Providencia, poder creador, llamado por ocho millones de Kamis. Se prepara el escenario adecuado, en el que el espejo juega un papel fundamental. En este decorado se procede a una adivinación y la recitación de oraciones. 

“Se inventan instrumentos musicales. Continua la danza hasta el paroxismo. La diosa danzarina comienza a desnudar su pecho y los dioses ríen. Amaterasu  intrigada por el ruido entreabrió la puerta de su gruta. Un kami la sacó vivamente de ella y tendió a través de la entrada la cuerda sagrada (Shimenawa). La luz y la vida retornaron a la tierra y Susano-No-Mikoto es de nuevo exiliado, y en el retorno al exilio encuentra a una familia que llora, pues sus hijas son devoradas por un dragón de ocho cabezas”.

“Susano logra matar al dragón y de su vientre extrae una espada”. 

Hasta aquí, en la breve exposición de la mitología japonesa, vemos como tres objetos ocupan la parte fundamental de la historia: la joya, el espejo y la espada. 

La joya (Tama) es el símbolo del conocimiento. Usualmente en todo Oriente es conocida como Mani. Esta palabra que literalmente significa “libre de toda desgracia”, es una abreviatura del sánscrito, Chitamani o piedra sagrada que aparece en las manos de las divinidades de Oriente. Así pues, es normal que las diferentes formas de Kannon o de Avolokiteshawara lleven la joya (el conocimiento) en una de sus manos. Por otra parte el mismo Miroku Bosatsu (Maitreya, el budha futuro) aparece con el Mani sobre sus manos. 

Según los orígenes, esta joya cayó del cielo, al igual que el Vajra y forma parte del célebre mantra tibetano “Om Mani Padme Um”.

 El espejo (kagami) simboliza la imagen del vacío. Da a conocer el mundo aparentemente real pero ilusorio. El discípulo debe llegar a romper este espejo, símbolo de lo efímero; es decir, acabar con el mundo ilusorio de Maya.

 Como símbolo solar, también es llevado en manos por Avalokiteshawara, y sobre todo por Nichiten (el dios solar). Este espejo puede verse también en los altares de las catedrales góticas de origen templario. 

El sable (ken), como vimos, guarda estrecha relación con los orígenes mismos del Japón, es por ello considerado atributo divino y sagrado. Más tarde veremos como en el procedimiento de fabricación del sable japonés interviene un complicado ritual religioso finalizado con la colocación alrededor de él, del cordón sagrado (Shimenawa).

 El símbolo de la espada

    La espada, al igual que el arco, ha servido desde la antigüedad para simbolizar leyes universales y religiosas, siendo utilizada en este sentido tanto por las tradiciones orientales como occidentales.

La espada ha simbolizado siempre la victoria del conocimiento sobre el error.

En la gnosis cristiana, la espada, como símbolo de la cruz expresaba ideas religiosas e ideales de elevación.Las ordenaciones de caballero, llevadas a cabo durante el reinado de Arturo de Bretaña, y que constituyeron la Orden de los Caballeros de la Tabla Redonda, eran efectuadas con una espada que tocaba los hombros del aspirante, en este caso, la espada era usada como vehículo transfusor de energía, al igual que en oriente lo hacen con el vajra (kongo-sho). 

La espada ha venido a significar el cruce de las dos grandes fuerzas de la naturaleza, la positiva y la negativa, cuya síntesis da origen a una filosofía de la creación. 

La vida destruye inevitablemente toda concepción falsa. La mente es considerada como un nudo de problemas y de dificultades;  la espada debe servir para romper los muros más complejos, de la misma forma que la inteligencia penetra en la esencia más profunda del pensamiento doctrinal. 

En todas las culturas y en los diferentes aspectos del esoterismo mundial, la espada ha significado el vehículo de la energía creativa. 

 En Japón, y esencialmente en el budismo esotérico japonés (Mikkyo, del chino Mit,Song: de los secretos) o enseñanza secreta, tal como es practicado en el seno de las sectas Shingon y Tendai, la espada de la sabiduría, E-Ken, forma parte relevante de todos los rituales. 

Este conocimiento iniciático fue traído de China por Kukai o Kobo-Daishi (Shingon), y por

Dengyo-Daishi (Tendai), donde la espada era llamada Chi-Un-Ken, “la espada del conocimiento”, e incluso Goma-Un-Ken. A su vez esta sabiduría procedía de la India, donde era llamada Shr-Khadga, y que era utilizada por los sabios brahmanes, que difundieron su doctrina por toda Asia.

El E-Ken, es el símbolo característico de Fudô, la divinidad inmóvil que representa el poder y la salvaguardia del budismo. Fudo (Fudo-Myo-O), lleva siempre una espada en la mano derecha (mano de la sabiduría), mientras que en la mano izquierda lleva el cordón sagrado, Ke Saku (en sánscrito, Pasa), por la unión de ambos, ata y destruye todo aquello que no es positivo (pasiones, vicios, etc.). Según el Shingon-Shu Fudô puede llevar en lugar de la espada el vajra; que es un instrumento utilizado en todos los ceremoniales budistas, su traducción es “rayo cósmico”.

Fudo Myo

 

La espada ha sido también considerada como el símbolo de la guerra santa, y no ciertamente de la guerra de conquistas o de invasiones, sino de la batalla espiritual. La lucha por la salvación del espíritu sobre la materia. A este respecto, es posible interpretar las palabras de Cristo: “no vine a traer paz sino espada” (Mateo, 10-34). La guerra santa es ante todo una guerra interior.

Ha sido utilizada también como símbolo del “Verbo Creador” de la palabra. En el Libro del Apocalipsis, se describe una espada de doble filo que sale de la boca del Verbo. En todas las sagradas escrituras se representa a los ángeles y arcángeles (Deva), armados de espadas de fuego, símbolos de la purificación.

En las escrituras hindúes, el dios Krishna, porta una espada ardiente, símbolo del puro conocimiento y de la destrucción de la ignorancia. En el esoterismo hindú, al igual que el tantra tibetano, la espada es asociada al órgano procreador masculino, no en cuanto a sentimiento erótico, según fue interpretado por los occidentales, sino por culto al espíritu creador. El órgano masculino, símbolo de la creación, se representa también por el vajra (kongo-Sho), siendo la flor de loto (Renge), el símbolo del órgano sexual femenino, poder receptivo de Dios.

 Ambos son también la representación de las dos energías que animan la vida en el hombre y en la naturaleza; Ida y Pingala (negativa y positiva), que se sintetizan en una tercera llamada Shushuma. Esta última a veces conocida como “fuego serpentino” (kundalini) es lo que los monjes japoneses denominan “Nenriki”, energía de una elevada tasa vibratoria que tiene como asiento la base de la columna vertebral, y que asciende hacia la cabeza, produciéndose el despertar (Satori). Esta energía puede ser considerada como potencial y se desarrolla mediante la práctica de determinados ejercicios muy conocidos por los yoguis y ascetas.

 Los monjes de las montañas (Yamabushi) de Hiei-Zan, en Japón, buscan la exteriorización y control de esta energía, mediante la meditación, el apropiado uso de los sonidos (mantras), y de los gestos mágicos de las manos (mudras). Como lo estipulan las enseñanzas Shingon y Tendai, estos monjes son capaces de efectuar proezas increíbles, como caminar sobre fuego (hiwatari matsuri ) o permanecer durante largo tiempo en meditación bajo heladas cascadas (taki shugyo). 

La espada de la sabiduría, también está relacionada con dicho accésit esotérico, pues esta ascensión de energía, tiene como vehículo la columna vertebral, que siempre ha sido representada como una espada, un caduceo o como un bastón. 

En la entrada de los templos japoneses, budistas y shinto, puede verse a veces dos gigantescas estatuas de piedra, representando dos colosos de una excepcional musculatura y aspecto fiero. Estos son los Ni-O, “Dos Grandes”, uno de los cuales (a la izquierda) tiene el diafragma contraído y la boca cerrada, lleva en la mano una cuerda sagrada (kesaku), y entona la vocal “UM”. El otro lleva la boca abierta, el pecho hinchado y en su mano derecha una espada, al igual que Fudo. Este canta la vocal “A”. Así ambos entonan eternamente la vocal sagrada “AUM” (OM), símbolo del universo y de Dios. De esta forma el templo queda protegido. A veces ambos NI-O, no van armados, o bien sólo por la cuerda y un vajra.

 En china el trigrama “Li”, del Yi-king; libro de las mutaciones, corresponde al sol, al esclarecimiento y a la espada.

También tiene una relación con el dragón, símbolo del poder (Long). Recordemos que la espada sagrada, E-Ken, fue sacada, según la leyenda, de una de las ocho cabezas del dragón. Tal como nos lo relata el Kojiki (historia de las cosas antiguas). 

Según otra narración china, los dragones (símbolo de la sabiduría), se producen por ciertas espadas brillantes, que voluntariamente se arrojan al agua.

 En la tradición bíblica, la espada forma parte de los azotes de la humanidad, guerra, hambre, peste: ésta se encuentra representada sobre todo en los escritos de Jeremías (21; 24-10) y de Ezequiel (5, 12-1; 11-12, etc.).

“Cuando Dios expulsó a Adán del paraíso, puso dos querubines armados de una espada de fuego, a fin de que guardaran el camino que conduce al árbol de la vida”. (Génesis, 3-24). Según Filón el griego, estos ángeles simbolizan los dos grandes atributos de Dios: la bondad y el poder. 

En las tradiciones cristianas, la espada es un arma noble que pertenece a los caballeros y a los héroes. Es mencionada en multitud de canciones de gesta: Roldán, Romance Arturiano (espada Excalibur). 

En una u otra cultura, la espada ha venido a simbolizar, aspectos análogos, el poder, la luz, la claridad, el fuego purificador y la sabiduría. Destruye todo aquello que va en contra del orden establecimiento por el Creador. En cuanto al fuego, es también símbolo de la transmutación, del cambio. Un aspecto muy importante de la espada, es el de justicia (Damocles), de la lucha por lo bueno y lo bello. 

Para aquellos que siguen la vía del sable (Kendo), el sable es la representación de uno mismo, la trilogía interior (cuerpo, personalidad y alma), se manifiesta simbólicamente en las diferentes partes de la estructura del arma. El filo rompe todo aquello que se aparta de la vía; destruye el ego, y abre las puertas de la vacuidad, del no pensamiento, de la no-acción, para llegar a un universo de paz y luz, donde el hombre encuentra la respuesta a sus eternas preguntas.

 De Publicación Ninpo (España)

Recopilado por el Shihan Guillermo Lugo (Tenerife)

CLASE ESPECIAL

   El día 26 de Enero del correspondiente año, se realizó en Buenos Aires una clase especial dictadas por los profesores Daniel Hernández, Carlos Etchegaray, Christian Petroccello y Néstor Iscovi. El fin de la misma fue compartir un entrenamiento de Budô Taijutsu en los lazos del encuentro y amistad entre los diferentes estudiantes de Bujinkan en Argentina. Con motivos de

 poder colaborar con los más necesitados, cada participante llevo productos no perecederos para la Fundación CARAS SUCIAS, que se dedica a darle de comer a los niños sin recursos económicos que viven en las calles.

La idea fue poder entrenar y proyectar un acto positivo a la sociedad con nuestra pequeña colaboración. De ésta manera con la participación de 60 practicantes de la Bujinkan, se junto una gran cantidad de alimento que fue entregado a la Fundación, en nombre de la Bujinkan en Argentina y del Sôke Masaaki Hatsumi.

 

 “Néstor Iscovi, Carlos Etchegaray, Christian Petroccello y Daniel Hernández”.

 Cabe destacar que a su vez se realizó un seminario en Barcelona, el mismo día y con similares motivaciones. Fue dictado por los instructores Paco Roldán, Renan Perpiñàn, Fernando Aixa, Kim Oliveras, Alex Esteve, Dani Esteban y otros. Lo  recaudado se dono a CARITAS de España.

 

 NAGATO TOSHIRO

Él es un recién llegado al Ninjutsu , relativamente hablando, pero él ya tiene un alto grado en Togakure Ryu. Cada vez que Masaaki Hatsumi Sensei  deja Japón para ir a un seminario, él está a su lado, como un guardaespaldas. Un gigante, musculoso, el tipo de persona que usted contrataría como un guardián si tuviera un club nocturno.      

Su físico hace temerle, pero cuando se está moviendo, pareciera que no usa la fuerza en absoluto. Él se mueve tan suave y fácilmente, que no se sabe si está luchando o está bailando.    

El Shihan Toshiro Nagato  no comparte el entusiasmo que otros tienen sobre su categoría. Para los demás,  él ocupa un puesto alto, pero él todavía se considera un principiante y aprendiendo todo el tiempo. Para él, diez años de Ninjutsu no son nada sobre lo que escribir.    

Este maestro de Ninjutsu de 40 años, empezó su vida como un artista marcial, a los ocho años. Como la mayoría de los niños japoneses. Él tomó parte en lecciones del judo, las cuales se dictan en Japón, tan normalmente como se dicta gimnasia a los niños americanos. El joven Nagato disfrutó su entrenamiento en judo y su tamaño y fuerza inusuales, le ayudaron a ganar el tercer lugar en el torneo de Kodokan para los estudiantes menores de la escuela secundaria.    

Hasta donde a Nagato le interesaba, éste era el fin de su carrera como judoka, pero los maestros del Kodokan pensaban diferente. Ellos decidieron enviar a Toshiro a EE.UU. para enseñar judo en la Universidad de Ontario, en Oregón. Mientras enseñaba allí, también estudiaba, además de soñar  con algo más. Él había oído el nombre de un maestro de Judo, Hatsumi Masaaki  y, además en los EEUU, había leído el libro de Andrew Adams "Ninja. Los Asesinos Invisibles". 

Nagato quería ser un verdadero artista marcial, no sólo un judoka, y el Ninjutsu  parecía la manera de lograrlo. Él decidió en ese momento, que cuando volviera a Japón, buscaría ese arte.    

Las cosas no funcionaron de la manera que Nagato había planeado, y las circunstancias lo llevaron a incursionar en el kickboxing profesional. Él comenzó a entrar en competencias en Tokio, porque necesitaba el dinero.   

Donde el tamaño siempre había sido su aliado, ahora se había vuelto su adversario  Un gigante de 90 Kg (aproximadamente 195 libras), era lejos mucho más pesado que cualquier división para este tipo de pelea, que hubiera en Japón. Por lo tanto, él comenzó una dieta estricta que lo dejaría caer en el futuro a 72.5 k, aunque todavía era la división más pesada para la competición.

En tres eventos mayores en Korakuen Halls, ganó todas sus luchas - todos por knock-out. Estas victorias lo hicieron campeón de Shin Jin (los más nuevos).  

A pesar de sus victorias, el kickboxing no era bueno para Nagato. "Demasiada paliza,  demasiado malo para la salud, malo para mi cara y tampoco, era un arte marcial."    

Antes de que él empezara a explorar Ninjutsu, Nagato sintió que tenía que salir de Japón. Habiendo estado en Oregón, sabía que había lugares en el mundo, que ofrecían menos tensión que Japón. El Kickboxing había sido una manera de soltar tensiones, para Nagato, pero ahora que él había terminado con ese deporte, sentía que necesitaba un cambio de atmósfera.    

Un amigo en América, Michael Echanis, un Boina Verde, lo invitó y él aceptó. Echanis, soldado profesional y veterano de Vietnam, quiso aprender artes marciales de Nagato. Echanis le dijo que había trabajo para él en el campamento de Fuerzas Especiales en Carolina del Norte.    

"Ellos querían que yo fuera un Boina Verde y una vez allí, habría una misión para América del Sur. Ellos me pidieron que me uniera. Yo me sentía mal sobre eso y les dije que no estaba interesado. Algo en mí dijo, ' Peligro. '

 Desgraciadamente, los sentimientos de Nagato sobre la misión estaban bien fundados. Una vez en América del Sur, el avión chocó y todos los que estaban a bordo, murieron. "Había un sentimiento dentro de mí que me dijo que no fuera," dijo Nagato. "Me convencí que era tiempo para retornar y encontrar al verdadero maestro de artes marciales."    

Nagato encontró a Hatsumi Sensei en la Ciudad de Noda. El Ninjutsu era completamente diferente a todo lo que él  había experimentado en otras artes marciales.

  "No era un deporte, pero me alegraba porque yo no quería luchar más. Yo no fui allí a pelear. Más tarde, sin embargo, sentí como que iba a extrañar un poco la lucha, pero no era nada. "    

Hatsumi Sensei vio el talento inmediatamente cuando Nagato vino a él. Vio enseguida su espíritu de lucha. Claro que no había ninguna maravilla en esto, pues Nagato creció en un barrio donde las luchas callejeras eran comunes. 

 Su base en judo y kickboxing eran un recurso grande. Nagato subió a través de las categorías como un cohete. Él puso mucho en su entrenamiento y, antes de que lo notara, ya era un gran maestro. 

Nagato enseña a un grupo de estudiantes, en un pequeño Dôjô (y hoy también da clases en el Hombu Dôjô en Noda).

La Mayoría de sus estudiantes es japonés, pero tiene también algunos extranjeros. Robert Bussey, de Nebraska, fue durante algún tiempo su estudiante y se graduó en cuarto dan cuando él volvió a los Estados Unidos. "Yo no discrimino a los extranjeros," dice Nagato. "Yo los enseño igual que enseño a los japoneses. En total, seis de mis estudiantes han pasado el godan (quinto dan), la prueba de Hatsumi Sensei."     

Nagato se gana la vida como hone-tzugi (traumatólogo/kinesiólogo), así como Hatsumi, y vive feliz en Saitama, con su esposa Mamiko y sus dos hijos Yoshiki y Yuhe.    

Nagato no se siente muy especial siendo noveno dan. "Yo tengo que sentir la responsabilidad, pero no hay nada. Quizá un poco de responsabilidad, pero todavía tengo tanto que aprender. Debo pegarme a Hatsumi Sensei para aprender todos que pueda. Ok, ahora yo tengo un sentimiento acerca de lo que significa ser un artista marcial, pero no mucho".   

Nagato no estaba contento cuando su compañero de práctica Tsunehisha (ahora Shoto) Tanemura dejó la escuela de Bujinkan  para formar su propio sistema de Genbukan. "Yo estaba triste, pero él tenía una manera diferente de pensar, una ética diferente. Hatsumi Sensei piensa diferente."    

Nagato no prevé un gran cambio en Ninjutsu para el futuro. Dice Nagato: "No consideramos Ninjutsu como un arte supremo,".  

" Budô, el mundo de las artes marciales, es la esencia de todo. Todavía está vivo y nosotros queremos mantenerlo así. Buscamos entendimiento, para una vida feliz y pacífica. El Budô es bueno para el país, y para el universo entero ". 

Publicado por primera vez en Ninja Magazine, 1987

Escrito por Shihan Ilan Gattegno (Bujinkan Israel)

Traducido al Español por Shidôshi Maximiliano Rosatti.

 

Traducción a los Kanji de Nagato Toshiro:

  Toshi: Ágil, alerta, listo.

   Ro: Inteligente, melodioso, sereno, claro, alegre.

Naga: Largo, líder.

  To: Ascender, subir.

Ver Tenchiwado 15 con  los Kanji referentes

© Tenchiwadô-Protegido por derechos autorales
Copyright 1997-2005 de Christian Petroccello
Prohibida toda reproducción sin permiso del autor
Chogyu@bujinkandojo.com.ar

Se agradece la colaboración en éste número de Tenchiwadô al Shihan Guillermo Lugo (España), al Shihan Ilan Gattegno (Israel), Shidôshi Paul Richardson (U.K.) y al Shidôshi Maximiliano Rosatti (Argentina)

     Ver siguiente TENCHIWADO

Menú de Tenchiwado