TEN CHI WA DO

(En igual Armonía con el Cielo y la Tierra)

BUJINKAN CHOGYU DÔJÔ
BUDÔ TAIJUTSU

 
Shidôshi Christian J. Petroccello
Número 9- Agosto del 2000

 

Esta publicación lleva en sí, la comunicación con mis alumnos, amigos, maestros, y para todos aquellos interesados en las artes marciales y aspectos de la vida.

 

SUTEMI

 

"Se dice que si puedes proyectarte mas allá del miedo en un espacio donde sé logra el Sutemi (1), entonces te manifiestas en un vacío en el cual las técnicas fluyen natural y libremente

Es el miedo el que paraliza el ingenio que todos tenemos, detiene los sueños y limita las acciones, entonces si esto lo llevamos al Taijutsu podemos encontrarnos que el miedo corta las alas de nuestra libertad.

Cuando estamos entrenando Artes Marciales y encontramos que nuestro cuerpo se pone duro y se resiste al dolor que puede ocasionar una técnica, no podemos fluir naturalmente. Y lo que no fluye naturalmente, en algún momento se termina rompiendo. Aquí es de notar que muchas veces el miedo a sufrir es peor que el sufrimiento mismo.

Pero ¿ qué hay entre Miedo y conciencia? Ya que si no tenemos miedo podemos saltar 20 metros por confianza. Sin miedo podemos pasar por debajo de una espada y pensar que nunca nos cortara... Entonces, ¿ esto es miedo o inconsciencia?

A mi parecer estas palabras van unidas en algo que debe estar balanceado en tomar CONCIENCIA y proyectarse más allá.

Como muchos recordarán, cuando eran niños hacían cosas que quizás ahora podrían ser peligrosas, para su actual estado de conciencia por supuesto, pues antes nunca habían apreciado lo peligroso que resultaba tal acción, aunque muchas veces los mayores lo recordaran consecutivamente. 

   Ahora, llevando estas acciones al Dôjô,  se tiene un instructor el cual recuerda que tales técnicas son peligrosas porque pueden dañar severamente a un ser humano, estas técnicas llamadas Shiken Gata (2) son enseñadas más que para realizar daños severos, para que tomes conciencia de cuales son las cosas que no debes hacer. Paradójico ¿verdad? Espero nunca las tengas que usar!!! Pero sí saber que si tienes que usar tu Budô para protejerte o proteger a un ser querido también recuerdes que la vida de todo ser humano es valiosa. 

Bien, como verás, tan solo con una oración puedes tener conciencia de lo peligroso que puede ser tu Budô si no lo usas debidamente. Entonces puedes superar el miedo con tan solo la conciencia, pues tomar tus propias acciones con determinación y sabiduría es sin duda alguna un camino para proyectarte más allá del miedo y vivir en libertad.

Bien, cuando puedas proyectarte más allá de tus propios miedos y vivir con plena libertad tomando conciencia de que los miedos ponen trabas en tu fluir natural, entonces entrarás en un camino de plenitud. 

Esto lo puedes tomar de tu práctica en el Dôjô y llevarlo al resto de tu vida, pero también puede suceder que la vida misma te lo enseña, pues eso también es Budô, luego entonces lo trasladas a tus entrenamientos en el Taijutsu. 

  • Sutemi = Sacrificio, en las artes marciales es poder dejar el cuerpo con el miedo de lastimarse y entrar en las puertas de la libertad de Vida- Muerte.
  • Shiken Gata= Técnicas de Muerte. Da referencia a las técnicas de combate real que son aplicadas en momentos cruciales. 


  “Se dice que si puedes proyectarte mas allá del miedo en un espacio donde sé logra el Sutemi, entonces te manifiestas en un vacío en el cual las técnicas fluyen natural y libremente” 

  

COMPARTIENDO ARTICULOS

La Bujinkan cuenta con miembros de todo el mundo, y esto significa que hay diferentes culturas, razas, religiones, filosofías e idiomas. Esto por supuesto da una visión universal de muchos aspectos que forman el Budô de Hatsumi Sensei.

Todos tratando de mantenerse en un clima de respeto y caballerosidad como enseña el Sôke, entonces esta variedad de practicantes forman un gran alimento enriquecedor para nuestra vida si aprendemos a compartirlo.

El Tenchiwado, es una publicación en la cual pueden aparecer artículos de diferentes religiones o escuelas filosóficas, pero siempre pensado y sentido en una forma de ayudar a crecer nuestro Arte Marcial e iluminar más nuestra vida día a día.

Aquí les dejo algunos artículos interesantes que he recibido, espero que puedan obtener provecho de ellos. 


PLEGARIA SIOUX PARA EL
GRAN ESPIRITU

 

A esa voz que escucho en los vientos, a ese aliento que da vida a todas
las cosas, ¡Escúchame! 

Soy pequeño y débil, necesito tu fortaleza y tu sabiduría.

Permite que camine en la Belleza, deja que mis ojos puedan contemplar
siempre el rojo y el púrpura del ocaso.

Haz que mis manos respeten todas las cosas que has creado, y que mis oídos puedan escuchar siempre tu voz.

Hazme sabio, para que pueda comprender las cosas que has enseñado a mi pueblo.

Permíteme aprender las lecciones que has ocultado en cada hoja, 
en cada piedra.

Yo busco la fuerza, no para ser mejor que mi hermano, sino para luchar contra mi más grande enemigo: yo mismo.

Haz que esté siempre preparado para venir hacia ti, con mis manos limpias y mi mirada franca, para que cuando la vida se descolore como el ocaso, pueda mi espíritu venir hacia ti sin vergüenza.

El camino espiritual desde una perspectiva Oriental en un cuento ilustrado.

Los dibujos que se reproducen aquí representan los pasos que conducen a la iluminación espiritual. Son versiones modernas del pintor Tomikichiro Tokuriki, creadas a partir de dibujos originales del maestro Chino Kukuán, del siglo XII; ellos, a su vez, provienen de anteriores cuentos taoístas.

Simbolizan la combinación de lo sagrado y lo profano. El toro representa la naturaleza animal en el ser humano, la cual es una con su naturaleza espiritual. La lucha por armonizar los impulsos o apetitos físicos equivale también a integrar los del espíritu. El aspirante se puede valer de estas imágenes para evaluar su adelanto o descubrir en qué etapa del sendero espiritual se encuentra.


Primera imagen:
La búsqueda del toro

(Hay varias versiones de las ilustraciones del toro y los nombres de cada ilustración varían de una a otra)
Representa la etapa en la que el hombre aún no conoce su verdadera naturaleza, pero de algún modo ya ha iniciado su búsqueda. En esta etapa desea encontrarla aunque ni siquiera sabe qué es ni tampoco está seguro de reconocerla cuando la encuentre. Otras veces experimenta la búsqueda de algo, con tal de escaparse de las circunstancias actuales que, por lo general, no son placenteras. La vida tal cual es, resulta una carga pesada y – él piensa – seguramente habrá una forma mejor de vivir. La mayoría de los que han iniciado la "búsqueda" están en esta etapa.

Segunda imagen:
Encontrar la senda

En esta etapa el buscador descubre indicios y pistas en una o más tradiciones espirituales, es atraído por la lectura de libros de sabiduría, asiste a conferencias sobre el tema, conoce maestros y se da cuenta de que otros han recorrido el mismo camino, él no es la primera persona en darse cuenta que hay algo inefable por alcanzar. Esta etapa por lo general, empieza con la práctica de ejercicios de yoga, meditación u otras disciplinas. A través de ellas experimenta sensaciones asociadas con el espíritu. En la primera imagen el campesino busca por todos lados, sin orden alguno, mientras que en la segunda ya es una búsqueda más enfocada y dirigida.

Tercera imagen:
El primer vislumbre

Esta viene a ser la primera experiencia espiritual, mediante la cual el aspirante llega a ver su propio yo y a sentir como la energía kundalini se despierta en él. Equivale al primer contacto con el maestro que lo inicia o le transmite la energía. Kundalini es tanto energía física como espiritual. El objetivo del buscador va a consistir en elevar esta energía hacia la conciencia más que en reprimirla o vencer lo animal en él. El primer vislumbre también puede provenir de experiencias religiosas en la forma de visiones celestiales. En resumen, el primer vislumbre, es cualquier clase de visión o experiencia inusual que motive al individuo a recorrer el sendero hacia lo superior.

Cuarta imagen:
Capturar el toro

El campesino toma la rienda pero el animal es testarudo y no lo sigue. Por fin lo ha atrapado, pero aún es obstinado y sin freno. Su voluntad y energía son inagotables, ahora embiste hacia la alta meseta y aveces se queda plantado en alguna hondonada impenetrable. Simboliza la lucha contra nuestros instintos animales, la cual puede durar toda la vida. En esta etapa uno debe evaluar si está avanzando y tiene mayor comprensión o simplemente se ha atorado y se solaza con ciertas doctrinas o ideas relacionadas con la práctica espiritual

Quinta imagen:
Domar al toro

Representa el control de nuestra naturaleza física o animal, el cual se logra conociéndola, en otras palabras, escuchándola y dialogando con ella. El campesino dirige al toro con las riendas y lo domina a tal grado que el toro se deja conducir. Poco a poco el hombre se vuelve el amo. Lo que se hace en esta etapa es unificar la conciencia con la naturaleza animal. Por ejemplo, un entrenador profesional de animales sabe que por la fuerza no se doma al animal, sino armonizando su conciencia con la de él. Esta es la razón por la cual muchas fórmulas efectivas de desarrollo espiritual no traten de conquistar, dominar, destruir o deshacerse del ego, sino más bien de vivir en armonía con él. De hecho, es el ego o la mente misma la que promueve la búsqueda de sí mismo y que tiene que pasar por todas las etapas. Por lo tanto, hablar de su eliminación es un absurdo.

Sexta imagen:
Montar el toro hacia el hogar

En la cultura hindú se representan los dioses y diosas montados en un animal como su vehículo. El animal simboliza la naturaleza inferior a la que el hombre domina y con la cual tiene una buena relación. Uno tiene que alimentar y cuidar su parte biológica, sin solazarse ni abusar de ella. De esta manera la fuerza vital física se vuelve un aliado. En la ilustración podemos ver como el hombre monta el toro sin siquiera ponerle un freno, el toro sabe a donde va sin que lo dirijan. Él va tocando la flauta plácidamente sentado sobre el lomo del toro. Se acabó la lucha, el hombre ha logrado el estado de iluminación.

Séptima imagen:
El toro trascendido

El campesino está solo y contento, sentado junto a su casa ya no se observa el toro. El hombre ha llegado a volverse uno con el Ser. En lugar de los esfuerzos anteriores reina un estado de paz y felicidad.
Trascendencia es la experiencia periódica o temporal de la unidad, más allá de las dualidades. Es un estado excepcional de la conciencia. Al vivir en un mundo dual siempre experimentamos los opuestos: adentro – afuera, alegría – tristeza, éxito – fracaso, etc. La dualidad empieza al nacer y termina al morir. De hecho, vivimos no sólo en la dualidad, sino en la multiplicidad. Mientras la trascendencia implica una experiencia de unidad, no-dualidad, que nos informa sobre nuestra auténtica forma de ser.

Octava imagen:
El toro y uno mismo transcendidos

Todo se ha fundido en la nada. Sólo se observa un círculo, sin nada dentro de él, lo cual significa que han desaparecido todos los opuestos. En esta etapa el hombre ni siquiera puede decir "estoy iluminado" o "no estoy iluminado", no existen para él, sólo existe el Uno.

Novena imagen:
Regreso al origen

En esta imagen se ve la naturaleza en todo su esplendor, flores, pájaros, el río, la montaña. Representa lo que sucede después de tener la experiencia trascendental. Fuera del hombre iluminado nada ha cambiado, únicamente el hombre mismo se ha transformado. Entra de nuevo a la vida con ojos distintos, un nuevo centro con otro enfoque actúa dentro de él. Cada vez que lo desee puede acudir a su interior y ver la vida desde ahí. Todo está en paz.

Décima imagen:
En el mundo

Buda, después de alcanzar el estado de iluminación estuvo a punto de no salir de él y regresar al mundo. Finalmente imperó su compasión por los seres vivos y el resto de su vida lo dedicó a una intensa labor social que transformó la cultura y sociedad de su tiempo. En este cuadro el hombre iluminado ahora se dirige hacia los hombres, para ayudarlos. Pone toda su sabiduría al servicio de los demás.
 

 

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